Hermano Francisco

Por el Hno. José Diez Villacorta

Nació Gabriel Rivat en la aldea de Maisonnettes, perteneciente a la parroquia y municipio de La Valla-en-Gier (departamento de la Loire), cerca de la ciudad de Saint-Etienne (Francia).

Fueron sus padres Jean-Baptiste Rivat y Françoise Boiron. Gabriel fue el benjamín de sus 7 hijos: 3 varones y 3 mujeres lo precedieron. El hermano mayor, Juan Bautista, fue movilizado en 1811 para la campaña napoleónica de Rusia, y el segundo, Juan Antonio, en 1813. Este último tenía ya decidido entrar en el seminario si volvía de la guerra. La madre promete, ante la Virgen del Rosario de la iglesia parroquial, ofrecer una estatua y un cuadro si sus hijos vuelven sanos y salvos.

Maisonnettes

Cuadro de Ntra. Sra. del Rosario

Cuando Gabriel tiene 5 años, su madre lo lleva al santuario de Valfleury y lo consagra a María. El niño llevará durante varios años un hábito azul como señal de su consagración.

Terminada la guerra, la señora Rivat cumple su promesa y encarga un cuadro de la Virgen del Rosario al pintor Ravery, de Saint-Chamond (el mismo que nos ha legado el único retrato auténtico de San Marcelino Champagnat).

La estatua prometida fue encargada en Lyon.El 15 de agosto de 1816 inicia su misión en La Valla como vicario parroquial el joven sacerdote Marcelino Champagnat y enseguida empieza la catequesis de los niños y jóvenes.

El tercer varón de la familia, Juan María, tiene 11 años y acude a la cita, pensando en la primera comunión que piensa hacer el año siguiente.

Un día vuelve radiante de alegría: el joven vicario ha prometido una estampa a quien le lleve otro niño al catecismo. Juan María ha pensado en su hermano menor, Gabriel, que tiene sólo 8 años. Los padres están de acuerdo, y dos años después, a los 10 años de edad, Gabriel hace también su primera comunión.

 

La vocación

Marcelino Champagnat ha iniciado la fundación de su instituto de Hermanos de María el 2 de enero de 1817. Ya tiene 5 Hermanos, todos de la parroquia. Solicitado por el santo y emprendedor vicario, Gabriel es conducido ante Marcelino Champagnat: "Tome a este niño, haga de él lo que a usted le parezca bien: lo he consagrado a la Santísima Virgen y a ella le pertenece".

Gabriel será, pues, el 6º Hermano Marista, a los 10 años de edad: reviste el hábito distintivo y emite sus promesas religiosas el 8 de septiembre de 1819 con el nombre de Hermano Francisco (en honor de su madre).

A los 12 años de edad empieza su labor apostólica en la escuela de Marlhes, haciendo de cocinero y aprendiendo la pedagogía de la enseñanza de manos de su Superior de Comunidad y director de la escuela.

La práctica acompaña a la teoría: por la tarde toma a los alumnos atrasados y les enseña la lectura, el catecismo y la oración.

Monumento Champagnat-Gabriel Rivat (La Valla)

A su paso por Tarentaise, de vuelta a La Valla el curso terminado, el P. Préher lo tienta de imitar a su hermano Juan Antonio que ya está en el seminario: "Yo no hago mi voluntad sino la de Dios, que se me manifiesta por medio de mi Superior" - replica admirablemente el "hermanito"-.

En 1823 es destinado a la escuela de Vanosc, departamento de la Ardèche. Tiene sólo 15 años, pero canta bien; así que se lo invita a hacer de subdiácono en la misa y cantar la epístola, revestido con dalmática. Los rasgos infantiles son disimulados con un sencillo maquillaje, y la talla agrandada con un piedra como peana.

1825: muere el primer Hermano Marista, el H. Juan Pedro, en Boulieu-les-Annonay (Ardèche). A sus 17 años, el Hermano Francisco es nombrado director para remplazarlo en la escuela. Marcelino Champagnat compone para él una oración para solicitar la ayuda de la Buena Madre, ya que el cargo lo asusta un poco. Pero, juzgado ya maduro en la vida religiosa a sus 18 años, el Hermano Francisco forma parte del primer grupo en emitir sus votos perpetuos: 11 de octubre de 1826.

 

El brazo derecho del Padre Champagnat

El Hermitage: ala Este Hecha su profesión, el Fundador lo nombra como director para los cursos del noviciado del Hermitage. Permanecerá en la casa 32 años continuos, formándose y formando en las variadas disciplinas educativas y religiosas a los jóvenes aspirantes y novicios. Una de las ramas que más lo apasionan es la farmacopea: se introduce en el conocimiento de "los simples" medicinales y en la composición de remedios. Esto le permitirá ejercer como enfermero buena parte de su vida, y hasta tener fama de "curandero" en la región. Se conservan nada menos que 848 páginas de apuntes en los que consigna los nombres de enfermedades, su diagnóstico y su terapia.

En sus "recetas" figura la mezcla de nueve plantas maceradas en alcohol, composición que será el origen para que otro enfermero, el Hermano Emmanuel, llegue a la fabricación del licor llamado originalmente "arquebuse", hoy conocido como "alpestre".

Poco a poco el P. Champagnat hace del Hermano Francisco algo así como un Secretario General. Incluso le confía la dirección de la casa del Hermitage y del conjunto de los Hermanos en sus ausencias, particularmente durante sus estadías en París gestionando la aprobación legal del Instituto. En las numerosas cartas que le dirige, vemos cómo el Fundador lo va preparando para sucederle al frente del Instituto Marista.

 

Director General del Instituto

Efectivamente, a su vuelta de París, el P. Champagnat está extenuado, no sólo por las agotadoras correrías de ministerio en ministerio, sino por la enfermedad que lo va minando y que en breve lo conducirá a la tumba.

Convocado un Capítulo General por el Padre Colin, Superior General de la Sociedad de María (de la que el Instituto de Hermanos de María se considera una rama), se reúnen en El Hermitage 92 electores, de los 250 Hermanos que tiene la Congregación, con el fin de nombrarle un sucesor al P. Champagnat. La votación se efectúa el 12 de octubre de 1839 en la que es elegido por mayoría absoluta el Hermano Francisco. Llevará el título de Director General, reservándose el P. Colin el de Superior General de toda la Sociedad (que comprende Padres, Hermanos de Enseñanza y Hermanos Coadjutores, Hermanas y laicos de la llamada entonces Tercera Orden).

Hermano Francisco Superior General

El auge de la Congregación fue espectacular después de la muerte del Fundador. No sólo fueron numerosísimas las nuevas fundaciones de escuelas, sino que los miembros del Insituto se vieron acrecentados por la unión de 2 Congregaciones jóvenes con la nuestra: en 1842 son los Hermanos de la Instrucción Cristiana de Valence, con sede en Saint-Paul-Trois-Châteaux; y en 1844 los Hermanos de la Doctrina Cristiana de Viviers. Ambas fusiones darán origen a 2 prósperas "Provincias" y, por ende, a la descentralización de la administración del Instituto.

Otra importante adquisición: el reconocimiento legal del Instituto, en el año 1851, que tantos desvelos había ocasionado al Fundador. Fue, sin duda, una acción directa de Marcelino Champagnat desde el cielo, a solicitud del Hermano Lorenzo (Jean-Claude Audras). En efecto, estando ya en su lecho de muerte, le dice al Hermano Francisco: "Vaya tranquilo a París; cuando yo esté allá arriba con el Padre Champagnat, verá que lo arreglaremos todo los dos juntos". Muerto el 8 de febrero, la firma del decreto de reconocimiento se estampó el 20 de junio. Contaba entonces la Congregación con 826 Hermanos, de los cuales 565 estaban dando clase; los demás, o en formación o ya en retiro.

En reconocimiento de la aprobación legal del Instituto, el Director General hizo colocar una estatua de Nuestra Señora de las Victorias en el patio frente al ala Este de la casa del Hermitage, y otra de San José en el patio interior del cuadrilátero formado por las 4 alas del edificio.

Nuestra Señora de las Victorias (El Hermitage: Entre ala Este y huerta) También fue la intervención directa del Fundador la que había salvado al Hermano Francisco en persona en una cruda noche de invierno. Fue en 1842, en Usson. El Hermano Francisco había ido a visitar la escuela, pero llegó muy tarde, y fueron en vano los golpes reiterados en diversas puertas y ventanas: los Hermanos estaban profundamente dormidos. Invoca entonces al Padre Champagnat quien acude enseguida en su auxilio: el Hermano Camilo (en lo civil Jean-Marie Vialleton), Director de la escuela, siente la mano revestida con roquete que lo despierta y la voz que claramente le dice: "Levántate, el Hermano Francisco está a la puerta".

 

Frente a las pruebas

La primera prueba que el Hermano Francisco debió soportar fue la enfermedad. Estuvo aquejado de continuos dolores de cabeza que lo obligaron a reducir su actividad, tanto que muy pronto pensó en presentar su dimisión como Director General. Una anemia lo tuvo incapacitado hasta de escribir en el año 1843; pero una novena al glorioso Patrón del Insituto, San José, le devolvió la salud.

Saint-Genis-Laval

No obstante, cuando en 1854, habiendo renunciado el Reverendo Padre Colin a su título de Superior General del conjunto de la Sociedad de María, el Hermano Francisco asumió el título de Reverendo Hermano Superior General de los Pequeños Hermanos de María, pidió se le diera un tercer Asistente para el gobierno del Instituto, debido a su precario estado de salud. Así, pues, a los 2 ayudantes en ejercicio, Hermanos Luis María y Juan Bautista, se les sumó el nuevo, el Hermano Pascal. Por otra parte, es el Hermano Luis María quien toma cada vez más y más iniciativas, tales como la construcción de una nueva Casa-Madre para la Congregación, la de Saint-Genis-Laval, más cercana a Lyon y en lugar más saludable que el barranco del Hermitage.

En 1858, junto con su Asistente el H. Luis María, el Hermano Francisco va a Roma para gestionar el reconocimiento del Instituto por la Santa Sede. A su regreso tiene que instalarse en la nueva casa general con gran pena de dejar lo que él llama "el gran relicario del Padre Champagnat", la casa del Hermitage. Será, sin embargo, por poco tiempo: convencido de que debía presentar su dimisión, solicita se le otorguen al Hermano Luis María plenos poderes para la administración y gobierno general del Instituto. Sólo mantiene, pues, el título de Superior General, pero no las funciones. El 20 de julio de 1860 se despide y se retira al Hermitage. Escribe: "He tenido 20 años para preparme a ser Superior y 20 años para su ejercicio; ¿tendré otros 20 para la reparacion?"

Los tendrá, efectivamente. Dejaba a su sucesor 2086 Hermanos, de los cuales 1445 en actividad.

 

Director de El Hermitage

Nombrado Superior de la comunidad del Hermitage, el Hermano Francisco se ocupará también de la huerta, de la nivelación de terrenos y de la construcción de terrazas de contención, de la lectura de libros de espiritualidad y su resumen en preciosos apuntes, de la escritura de sus recuerdos y del historial de la casa. Y su dedicación predilecta: la enfermería.

El capítulo general de 1863 pone fin a esta situación provisoria: aprobadas las Constituciones por Roma, se procede a la elección de un Superior General que recae en la persona del Hermano Luis María. Desde entonces también el nombre oficial del Instituto, reconocido por la Santa Sede, es el de Hermanos Maristas de la Enseñanza.

En lo sucesivo su vida será más y más contemplativa. Anota en su cuaderno: "Tres cosas pedía San Juan de la Cruz a Dios: la primera, de no pasar ni un solo día sin sufrir; la segunda, de no morir siendo Superior; la tercera, de acabar su vida en la humillación".

Hermano Francisco Director del Hermitage

Sin embargo, El Hermitage conocerá de nuevo un auge inusitado. Con la guerra de 1870, el Superior General y los novicios vuelven a ocupar la casa construida por el Padre Champagnat. Y a partir de 1871, al ser El Hermitage centro de una Provincia Marista, se restablecen el Postulantado y el Noviciado en el lugar. Junto con los Hermanos ancianos, la Administración Provincial, los Hermanos dedicados a los trabajos manuales, la colmena se llena y vuelve a ser un vasto monasterio como en tiempos del Fundador. El Hermano Francisco es el Superior de todo el complejo, y le asegura un armonioso y fructífero funcionamiento.

Capilla del Hermitage: Altar Mayor

En 1874, la capilla erigida por el Padre Champagnat en 1836 amenaza derrumbe de su techo. Conservando las paredes, se procede a rehacer toda la construcción: el mismo Hermano Fancisco coloca la piedra fundamental el 27 de junio de 1876. La emoción de no volver a ver la capilla del Fundador ha sido muy grande: al día siguiente es derribado por una apoplejía, con parálisis del lado derecho. Se suceden novenas sin interrupción y se consigue del Cielo una curación parcial, pero suficiente para sobrevivir 5 años más. Después de haber sido modelo de "pequeño" Hermano de María, de maestro, de director, de Secretario General, de Superior General y de enfermero, le queda el ser modelo de enfermo.

 

El Santo

Tumba del Hermano Francisco (Capilla del Hermitage) Modelo de enfermo, lo será por su paciencia, su bondad, su regularidad a todos los ejercicios comunitarios, su constante oración por pecadores y difuntos.

El 15 de agosto de 1877 se bendice solemnemente la nueva capilla. Aunque muy distinta de la que construyera y santificara el Padre Champagnat, quedaba de ella lo esencial: el tabernáculo y el altar donde el Fundador había celebrado la Misa los 3 últimos años de su vida mortal. Podía así quien se propusiera "ser el Champagnat viviente" revivir cada día la presencia del Fundador que tanto impresionara a quienes asistían a su celebración eucarística.

La muerte lo va separando de quienes convivieron con él desde el principio o de quienes lo ayudaron. Se van los Hermanos Estanislao, Luis, Juan Bautista, Hilarión, Bartolomé. E inesperadamente, su sucesor, el Hermano Luis María. "He aquí que mis 3 Asistentes están ya en el cielo; sólo me queda ir a reunirme con ellos".

Antes le toca ejercer de patriarca, bendiciendo al nuevo Superior General elegido en 1880, el Hermano Néstor, que se postra a sus pies solicitando la bendición; el santo Hermano Marista se la da entre lágrimas.

El Reverendo Hermano Néstor declara: "El Hermano Francisco merece el título de Fundador: 1º porque ha desarrollado considerablemente nuestro Instituto; 2º porque le ha adjuntado 2 magníficas Provincias, la de Saint-Paul-Trois-Châteaux y la de Aubenas, y ha creado una nueva, la del Norte; y 3º porque le ha dado la vida civilmente, obteniendo del gobierno la autorización del Instituto".

El dia del Señor llegó para el Hermano Francisco el 22 de enero de 1881. Como estuviera ausente en la visita comunitaria del mediodía al Santísimo Sacramento, se lo fue a buscar a su habitación: estaba de rodillas ante su cama, sin conocimiento. Después de administrarle la unción de los enfermos, murió el mismo día a las 20 h.

Multitudes acudieron a la exposición de su cuerpo y a su entierro, particularmente quienes a toda cosa querían tocar objetos sobre sus despojos mortales. La expresión unánime en la región era: "Ha muerto el Santo".

Su tumba estuvo al lado de la del Padre Champagnat en el cementerio de la Comunidad en El Hermitage hasta 1924. En esta fecha se introdujo su causa de beatificación y su cuerpo fue trasladado a la capilla, donde se encuentran actualmente.

El Papa lo declaró venerable en 1968, reconociendo la práctica heroica de todas las virtudes cristianas, particulamente las virtudes teologales de fe, esperanza y caridad, y las cardinales de prudencia, justicia, fortaleza y templanza.

Cementerio del Hermitage

Para todo Hermano Marista, el Hermano Francisco debe ser lo que él mismo se propuso para sí mismo: "Ser la viva imagen del Padre Champagnat en su búsqueda de la santidad y de la educación cristiana de los niños".

Hno. José Diez Villacorta, 1999

Las tres violetas, símbolo de humildad, sencillez y modestia Oración al Hermano Francisco

Venerable Hermano Francisco, el Señor te llamó a su servicio desde tu infancia, invitándote a servirlo en una vida verdaderamente santa. Por tu intercesión, obténnos la sabiduría de llegar "A Jesús por María", mediante la buena voluntad, la sencillez y el abandono filial. Que tu oración, unida a la de María, nos obtenga también la gracia de …………………
junto con la de alabar al Señor que siempre escucha nuestras oraciones, ya sea de manera visible o invisible. Amén.

Padre Nuestro, Avemaría, Gloria.
Venerable Hermano Francisco - Ruega por nosotros.