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MARTES
Is 49,1-6; Sal 70; Jn 13,21-33.36-38 MARTES SANTO
Ustedes deben amarse unos a otros como yo los he amado.
San Juan Clímaco. San Quirino Mártir
PENSAMIENTO:
Pedro hace una seña al que estaba más cerca de Jesús… La distancia entre Pedro y Jesús, adquiere aquí un sentido simbólico. Todavía Pedro no es un discípulo que haya interiorizado el pleno sentido de lo que significa ser discípulo. Es miembro del grupo, pero aún está lejos de asumir un estilo de pensamiento y de vida acorde con lo que es. El discípulo es un testigo, y Pedro aunque en su arrebato diga que seguirá al Maestro hasta la misma muerte, no tendrá reparo en desconocerlo y negarlo “antes de que el gallo cante…”. Todavía Pedro tiene que madurar más su vocación al discipulado, tendrá que ablandar su corazón y vaciarlo completamente para poder ser llenado por el amor de su Maestro, pues eso en definitiva es lo característico del auténtico discípulo: el amor, “les doy este mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros. Ustedes deben amarse unos a otros como yo los he amado. En esto reconocerán todos que son mis discípulos: en que se aman unos a otros” (v.34-35). Y el amor entre los discípulos no puede ser sino el reflejo del reflejo del amor de Jesús experimentado en el corazón de cada uno.
INTENCIONES: Pedimos por el Movimiento Champagnat de la Familia Marista, sus Fraternidades y su crecimiento espiritual y apostólico.
Que la oportunidad de compartir la misma mesa Hermanos y Laicos nos permita crecer más en la aceptación del otro como cohermano y compañero de camino.