Proyecto Misión Ad Gentes

CARTA DEL HNO. HILARIO SCHWAB DESDE CALCUTA

                                                                                                              16 de junio de 2007 

Estimado Hno. Demetrio

 

                Solamente una primera nota para comentarte cómo estamos aquí. Yo llegué el 9 de mayo. Salí de Roma en el día de la Virgen de Luján.
                Primero estuvimos en una comunidad de jesuitas y ahora estamos en la casa de pastoral de la diócesis de Kolkata, es decir Calcuta. Es una casa para encuentros, retiros, reuniones… Nuestras habitaciones son discretas. Están hechas para pasar unos días y no dos o tres meses. No hay lugar para colocar cosas y las ponemos en el piso, pero podemos funcionar… Tienen un bañito que nos permite tomar tres o cuatro duchas diarias. A la siesta sale muy caliente el agua por el sol, entonces un hindú me dijo que ellos guardan un balde de agua desde la mañana y se riegan con un jarrito y funciona...
                La misa la tenemos en casa con un sacerdote hindú que hace el curso con nosotros. Los domingos vamos a la parroquia que está pegada y pertenece a esta casa. Se llena de gente. No hay bancos pero todos se sientan en el piso en posición buda ordenados como en bancos imaginarios, los hombres se ponen a la derecha mirando hacia el altar y las mujeres envueltas en sus saris de colores muy variados y llamativos se colocan a la izquierda, y todo el mundo incluso el celebrante entran descalzos. Hay también bastantes religiosas vestidas con el sari aunque más discreto y siempre hay alguna Hna. Misionera de la caridad. Llama la atención cómo participa la gente cantando casi todo el tiempo y como a una sola voz y a veces con acompañamiento de música nativa.
                En cuanto a la visa para Bangladesh estamos como al principio. Primero la consigna era no pedir visa de turista. Ahora el gestor en Dhaka nos dice que sí pidamos aquí esa visa y que una vez allí es más fácil lograr estadía permanente o prolongada. Como es país musulmán parece que hay algo de influencia en estas cosas de Al Qaeda, dicen. ¡Vaya a saber! Y así tendremos que ponernos en movimiento para averiguar dónde se tramita la visa.
                Para nosotros aquí la primera prueba fue la del calor. Como mayo es el mes más caluroso soportamos temperaturas entre 37 y 40 grados. Realmente algo casi insoportable para los que no estamos acostumbrados a tener más de un mes esas temperaturas. Y sumado a esto una humedad siempre entre el 70 y el 95 por ciento. Se transpira de día y de noche. Si bien tenemos ventiladores de techo, eso no varía mucho la sensación térmica. Ahora en junio estamos un poquito mejor ya que las temperaturas son de 35 ó 36 grados porque está por empezar el tiempo de las lluvias monzónicas. Se transpira igual como antes pero el consuelo está en que está bajando un poquito la temperatura. Para diciembre y enero puede llegar a haber alrededor de 15 grados la mínima más o menos.
                Y con este telón de fondo estamos haciendo un curso de lengua bengalí. Nos está costando bastante, pero después de un mes ya hemos llegado a leer lentamente textos breves y más o menos fáciles aunque nos falta la comprensión. La profesora, una persona jubilada ya, nos parece que va un poco rápido y nos atora. Ahora ella falta una semana y tendremos un respiro para ponernos al día con los ejercicios. Es buena profesora pero parece en el método un poco “atrasadilla”, dice el catalán del grupo y también en recursos didácticos.
                También está el tema de la comida. La comida aquí es medio espartana y poco variada y demasiado condimentada con pimienta y hierbas muy fuertes, ajo y cebolla. El material que usan no es malo pero es la preparación. Y todo frío, con semejantes calores no necesitan calorías. Al principio hicimos el esfuerzo de comer “luki” pero ahora hemos pedido una ollita separada con lo mismo hervido o sin pimienta.
                A veces salimos todos juntos con ese sacerdote hindú a recorrer los alrededores. Realmente impresiona la pobreza que se ve y se huele por la basura acumulada. Hay basurales en todas las calles y veredas. Impresiona la cantidad de gente que va y que viene. En esta ciudad hay 15 millones de habitantes. El tránsito por las arterias centrales es densísimo y con móviles muy viejos que circulan a bocinazo limpio y a toda marcha buscando adelantarse mutuamente y disputarse los pasajeros. Siempre van repletos. Pareciera que cada conductor tuviese sus propias normas de tránsito. El desorden en este sentido parece ser completo y es un peligro caminar al lado de estas calles o avenidas y conviene caminar en sentido contrario para verlos venir de frente ya que muchas veces se salen de la ruta y se llevan a cualquiera por delante. Lo que se ve aquí supera la imaginación. Los medios de trabajo, carpintería y construcción, son primitivos, sin mecanización y todo a mano. Me dicen que en otras partes de la India es todo más ordenado. New Dheli anda por los veinte y tantos millones de habitantes y Bombay apenas llega a 20 millones.
                Visitamos la casa de las Hnas. de la Caridad donde está la tumba de la Madre Teresa y tuvimos allí un momento de oración. Tienen allí y en otras casas en Kolkata 110 novicias. Los jesuitas que son 3.000 en india tienen 150 novicios. ¿Qué nos está pasando a nosotros?
                El seis de junio celebramos aquí el día de San Marcelino con mucho fervor y sencillez. Ese día visitamos también algún templo hindú y es notorio cómo reza esa gente. Y también visitamos un lugar de oración y otro de contemplación hindúes. Es todo tan distinto a lo que conocemos… Yo aproveché para orar en cristiano en esos lugares y templos ya que el Dios personal de Jesús también está allí desde siempre pero no lo han descubierto aún y por eso su fe es impersonal y parece terminar siendo vacía y triste… Al hindú no se lo ve tan alegre como al filipino y podría ser por la fe cristiana de éstos. Es responsabilidad de los seguidores de Jesús hacerlo conocer y amar a esta gente, no con la prédica sino con el testimonio…
                Para terminar, me gusta el proyecto de retiros “revolución del corazón” o algo así creo que es. Quieran Dios y la Virgen en este día de su Inmaculado Corazón, revolucionarnos el corazón a nosotros y tener una vida tan santa como apostólicamente eficaz.
                Bueno, Demetrio, te dejo por esta vez con un saludo para todos los Hnos. de la Provincia, docentes y personal de nuestras obras…
                En Jesús y María, desde Kolkata,

Hno. Hilario.

 

 

Fecha de Publicación: 29/06/2007

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