Entérese que sucede en el XXI Capítulo Gral. Marista en Roma.

 

Ceremonia inicial, primeros días, fotos, videos....Todo lo que un Marista no debe dejar de Conocer.

Más info: http://www.champagnat.org/21_es/default.asp

 

ROMA, ´XXI Capítulo General'
MENSAJE de los laicos presentes en el Capítulo:
''Peregrinos con corazones nuevos para un mundo nuevo''

MENSAJE AL XXI CAPÍTULO GENERAL
De los Laicos maristas invitados al Capítulo
Roma, 19 de septiembre de 2009

 

 

PEREGRINOS CON CORAZONES NUEVOS PARA UN MUNDO NUEVO

 

Nosotros, los laicos y laicas invitados al XXI Capítulo general, quisiéramos expresar nuestra gratitud por esta oportunidad de estar aquí entre nuestros Hermanos. Deseamos expresar nuestro agradecimiento personal por esta oportunidad de descubrir a Dios presente entre nosotros, compartir la vida en comunidad y hacer juntos un viaje espiritual único. Somos conscientes de que estamos infundiendo nueva vida al carisma de Champagnat, un carisma dinámico y precioso. Hemos participado de momentos privilegiados y sagrados, al abrirnos los Hermanos sus propias vidas, sueños y esperanzas.

Este Capítulo nos ha hecho sentir más firmemente comprometidos con las tres dimensiones de nuestro ser marista: más comprometidos con la misión, con nuestra propia vocación y con nuestra responsabilidad hacia los otros Laicos maristas, no sólo en nuestra propia región sino también en las otras regiones del mundo. Sentimos una inquebrantable necesidad de unirnos a los demás: primero, desde nuestra humanidad, con nuestras faltas y defectos, nuestros dones y talentos; y luego, como pueblo de Dios en busca de un lugar mejor para nuestros niños y jóvenes, especialmente los más pobres.

Reconocemos nuestro lugar en la historia del desarrollo de nuestro carisma y del Instituto, y nos llevamos las conversaciones y sentimientos que hemos compartido, algo único, vivido en este momento y lugar histórico.

Nuestras preocupaciones

Unidos a la gran expectativa puesta en el Capítulo y sus miembros, al igual que ustedes, no queremos defraudar los ideales y esperanzas expresados durante los días que hemos estado aquí. Sin embargo, llevamos con nosotros algunas preocupaciones, tanto personales como institucionales, que nos gustaría compartir con ustedes:

Que en nuestras realidades cotidianas no demos prioridad a la voluntad de Dios, tal como se ha expresado en el Capítulo.

Que en nuestras acciones y hechos no cumplamos siempre el sueño del fundador y dejemos a veces a los niños y a los pobres fuera del corazón de nuestro trabajo. Nuestros recursos económicos y humanos deben usarse para el bien de los niños y jóvenes.

Que, a pesar de la acción del Espíritu en nosotros, el temor a perder, sufrir y cambiar, pueda bloquear nuestra marcha para responder con audacia y resolución.

Que el buen espíritu de este proceso vocacional pueda debilitarse en algunas comunidades y a causa de algunas personas, por falta de comprensión y aceptación de los Laicos maristas como compañeros de camino, corresponsables en la misión y la vocación.

Nuestras esperanzas

También compartimos con ustedes estas esperanzas:

El deseo de comunión que sentimos los laicos maristas entre nosotros y con los hermanos, y el creciente diálogo que compartimos cada vez con mayor profundidad.

El caminar que, durante estos años, hemos vivido juntos Hermanos y Laicos, compartiendo vida, misión y espiritualidad con pasión, generosidad y alegría. Sabemos que la vocación laical marista es una realidad que no tiene vuelta atrás.

La apertura del Capítulo a la fuerza del Espíritu, su sensibilidad hacia las necesidades de los niños y los jóvenes pobres, así como el deseo de impulsar el carisma marista hacia el futuro para poder responder más y mejor a sus llamadas. Estamos seguros de que empieza a brotar algo inspirador y audaz, capaz de crear nueva vida.

La llamada a la internacionalidad de nuestro Instituto, por lo que significa de integración de la diversidad, de encuentro entre culturas distintas, de camino en común como familia.

Nuestras propuestas

Con estas preocupaciones y desde estas esperanzas, como hermanos en el camino, queremos hacerles las siguientes propuestas, con las que nos comprometemos a trabajar junto a ustedes para renovar la vitalidad del carisma marista:

Reconocer e impulsar decididamente la vocación laical marista.

Difundiendo y animando la reflexión sobre el documento ‘En torno a la misma mesa’.

Apoyando procesos de discernimiento para laicos con interés en la vida marista.

Impulsando el Movimiento Champagnat de la Familia Marista y otros grupos y comunidades laicales maristas y profundizando su relación con la vida de los hermanos, particularmente en las regiones donde el movimiento laical es más débil.

Ayudando a la articulación del laicado marista, que consideramos necesaria para seguir creciendo.

Determinando y promoviendo formas de compromiso laical con el carisma en cada Provincia.

Explorando las posibilidades de programas que permitan a los laicos maristas expresar su compromiso misionero con los pobres, como el de misión Ad gentes.

Favorecer encuentros en todo el Instituto entre hermanos y laicos maristas para compartir en profundidad nuestra vida.

Ampliando las propuestas de formación de laicos y hermanos; desarrollando las propuestas de formación conjunta de hermanos y laicos, e incluyendo en toda formación la complementariedad de nuestras vocaciones.

Creando espacios para compartir y profundizar en la espiritualidad marista entre hermanos y laicos, ofreciendo esta riqueza a los jóvenes, a la Iglesia y al mundo.

Reforzar las estructuras de corresponsabilidad en el carisma

Continuando con la creación de estructuras de corresponsabilidad en la misión y en la espiritualidad en las provincias y en el Instituto, y ayudándonos a profundizar en modelos de gestión realmente maristas en las obras.

Organizando una nueva Asamblea Internacional de Misión, conjunta entre hermanos y laicos, con un mensaje a tener en cuenta por el Capítulo general.

Ampliando y promoviendo el Secretariado de laicos en el Instituto y las distintas comisiones de laicos en las regiones y en las provincias.

Reforzando, juntos, el trabajo del FMSI (Fundación Marista para la Solidaridad Internacional) a nivel del Instituto y de las regiones, fortaleciendo las redes de solidaridad existentes.

Y nos comprometemos firmemente a trabajar juntos, hermanos y laicos, en el desarrollo de todas estas iniciativas.

Creemos que vivimos un kairos, un momento clave para compartir y profundizar con audacia en el carisma marista, formando juntos una imagen profética de comunión en la Iglesia. Mientras la voz de los niños y jóvenes pobres siga clamando, el carisma de Marcelino seguirá siendo profundamente actual. Sus ojos nos conmueven el corazón y nos llaman a salir a su encuentro, juntos, Hermanos y Laicos de Champagnat.

Que la Buena Madre y San Marcelino guíen nuestros pasos y nos ayuden a mirar el mundo desde los ojos de un niño pobre.

Amén.

Agnes, Angela, Arturo, Chema, Dilma, Erica, Feno, Irma, Linda y Rufus

 

 

 

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