Hno. Leopoldo

 

 La  persecución


      Los que mataron a los Hermanos en España expresaron claramente el proyecto de expulsar a Dios del corazón de los hombres y de la sociedad. Fue el choque de dos ideas diferentes: el hombre prometeico y el hombre iluminado por la fe en Dios.
    El testimonio del H. Atanasio (Elías Arizu Rodríguez) confirma esta explicación.: “Yo tuve relación con los jefes de la revolución, llamado por ellos mismos para salir de España. A Aurelio Fernández, Portela, de la FAI, Eroles y Ordaz les pregunté por qué nos perseguían y asesinaban y ellos respondieron que “personalmente no tenían nada contra nosotros, pero que nosotros profesábamos ideales completamente opuestos a los suyos y que ellos querían exterminar”. Por consiguiente la única razón de la muerte de tantos siervos de Dios fue el odio a la Iglesia y a sus ministros. Intención claramente confirmada por otro de los jefes de la revolución a otro Hermano: “Nos hemos propuesto en toda España, y sobre todo en Cataluña, acabar con todos los que huelen a cera.” Los dirigentes del Comité revolucionario de Balaguer repiten la misma cantinela al H. Hipólito, director de la casa de Avellanas: “Traten ustedes de abandonar esta zona lo ante posible. De lo contrario lo pasarán muy mal porque nosotros no queremos ni religión ni personas religiosas. Nuestra religión es la humanidad.”
     La cruda realidad de los hechos, habla también de auténtica persecución. De las cerca de cien casas que el Instituto tenía en España, en 44 de ellas hubo víctimas, 11 fueron incendiadas, muchas docenas fueron saqueadas y las profanaciones de nuestras capillas y de objetos sagrados son innumerables. Si fueron 172 los Hermanos asesinados, los que conocieron las cárceles, las torturas y las persecuciones fueron varios centenares. “Al declararse el movimiento revolucionario del 18 de julio de 1936, en seguida las iglesias y conventos fueron incendiados, expoliados y devastados; los sacerdotes y religiosos perseguidos de muerte, muchísimos fueron asesinados... y el culto impedido totalmente hasta terminar la guerra en enero de 1939.”
Datos Biográficos
    Florentino Redondo, nace en Cárcar (Navarra), el 14 de marzo de 1885, en un hogar humilde. Su padre  Pedro era peón caminero y su madre Natalia se dedicaba a las labores de casa. En 1898 ingresa en el juniorado marista de Canet de Mar. Cuatro años después emite el voto de obediencia. En septiembre de 1903 sale destinado a tierra extranjera (Argentina, Luján).
Un Hermano suyo, el Hno. Conrrado (Martín, de Familia), siete años menor llegará también a la Arentina en 1909. Hermano de gran espiritualidad, inteligencia y don de gobierno, sabrá continuar hasta 1972,  año de su muerte el cariño por la juventud argentina que iniciara su santo hermano.
    En 1915 regresa a Europa, se desempeñara como formador en el juniorado de Andorra durante la primera guerra mundial; en 1919 lo encontramos como enfermero en Ventimiglia. Ecónomo en Mondoví y monitor de los júniores de habla hispana. En 1920 se incorpora a la Provincia de España en la Comunidad de Mataró. Los alumnos lo llamaban “El Santo” por su piedad, bondad, sencillez, sonrisa continua y por  dedicar gran parte de su tiempo libre a la Visita al Santísimo en la capilla. A pesar de poseer una amplia cultura, se destacaba por la sencillez, el trato ameno y atento al más sencillo como por la preferencia por los trabajos más humildes, cocinero, encargado de la ropería, enfermero o celador de los más pequeños. Pronto estuvo maduro en santidad.
     Era un hombre silencioso servidor del Señor y de todos cuantos necesitaban su ayuda. Los testimonios de la vida del hermano Leopoldo abundan en dos direcciones fundamentales: su vida interior y sus actitudes de servicio y observancia de la Regla. Guardaba el silencio de regla rigurosamente. Pero esto, en vez de volverlo brusco y extraño en sus modales y en su relación con los demás, le hacía simpático y atrayente. Una sonrisa franca y perpetua llenaba de encanto su rostro y su persona, de tal manera que su trato y servicio resultaban siempre agradables. Los alumnos lo llamaban “el santo”.

   Escribía en una carta a su hermana Leonor:  “Un consejo te voy a dar y es que mucho más tiempo debes gastar en dar gracias a Dios Nuestro Señor, por los beneficios sin cuento que has recibido que el gastado en pedir nuevos favores y gracias; y esto por ser la cosa que más agrada a Dios; y además, sabido es que el mejor modo de pedir es dar gracias, esto aún entre hombres”   

 

Su paso por Argentina.
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Llega al Puerto de Buenos Aires el 25 de septiembre de 1903 conformando el primer grupo de Hermanos Maristas llegado al país; tiene 18 años. Permanecerá en la Argentina 12 años. Trabajó seis en el Colegio de Nuestra Señora de Luján siendo cofundador con el Hno. Agricio en 1904 en un establecimiento que en los principios fue muy incómodo.

Leopoldo José

En Luján

 El 8 de enero de 1907 hace sus votos perpetuos en Luján.  De 1910 a 1913 fue maestro en el Colegios de la Sagrada Familia en Mar del Plata donde su tarea con los hijos de emigrantes marcadamente anticlerical le causaban bastantes dificultades a los Hermanos  en su tarea de acercarlos a Dios y hasta algún momento llegaron a desalentarse.. En 1913 lo encintramos como docente en la Inmaculada de Caseros y desde 1914 hasta mediados de 1915 nuevamente en Luján.

 

 

    Por razones de salud y correspondiéndole  hacer su año de espiritualidad, es enviado a la región del Piamonte en el sector italiano de la Provincia francesa de Saint Paul. Ya no regresará al pais.

El martirio


Florentino Redondo Insausti,
1885, Cárcar (Navara)

†  1936 Montcada (Barcelona)
Miembro del grupo fundador en Argentina.Años 1903 - 1915

 

 

Lugar de la “Checa de San Elias”

 

MONTCADA

     El 19 de julio de 1936 comienzan los disturbios en Mataró. Varios conventos son saqueados y quemados y los religiosos perseguidos. Con una orden de internación logran permanecer varios días seguros en un hospital mientras delegados maristas tratan de lograr un acuerdo con las Fuerzas Anarquistas  Internacionales para pagar un rescate que permita a los Hermanos poder  viajar a Marsella.  Engañados son llevados al trasatlántico San Agustín en lugar del  buque francés L’Enfa. Fueron encerrados por grupo en los camarotes. El 8 de octubre por la mañana los hicieron formar una fila en  un corredor  y permanecer varios horas  de pie y en silencio. A las 11 de la mañana, cacheados y desvalijados bajaron en fila india de la nave para ser subidos a varios colectivos y llevados a la Checa de San Elias y asesinados esa misma noche en el cementerio de Montcada.

 

 

Hno. Leopoldo José
Un beato marista y   argentino por adopción

 

 

 

Florentino Redondo Insausti,
1885, Cárcar (Navara)

†  1936 Montcada (Barcelona)
Miembro del grupo fundador en Argentina.
Años 1903 - 1915


Fecha de Publicación: 19-10-2007

 

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