
“ LA PRESENCIA DE LOS HERMANOS EN LA PASTORAL ESCOLAR “
Haciendo una recorrida por nuestras obras de educación formal, constatamos que las comunidades de Hermanos en esas obras, tienen una presencia reducida y en algunos casos de bastante edad y jubilados. Son por lo tanto mínimo el número de Hermanos que están desempeñando tareas de conducción pedagógica, administrativa, pastoral...y contado con los dedos quienes todavía ejercen el magisterio frente a niños y jóvenes.
Todos los Hermanos hemos recibido un invalorable patrimonio de San Marcelino, somos depositarios de su carisma para trabajar en la escuela, él nos ha trasmitido el espíritu que debe animar nuestra tarea cotidiana, de él el valor de estar presente con nuestros educandos... Ciertamente las circunstancias sociales, educativas, económicas, políticas, religiosas...de nuestros días nos han conducido a la realidad que hoy presentan nuestras escuelas.
Cualquiera de los Hermanos que ha recibido la misión de desempeñar su apostolado en la escuela, por su condición de consagrado al Señor en el servicio a niños y jóvenes, imprime a todo lo que hace una característica especial, más allá si desempeña un cargo o no; da sentido con su sola presencia al hecho de acompañar, alentar, animar, orientar, fortalecer ... no tan solo a los educandos, sino también a los educadores, padres, personal auxiliar, de maestranza que comparten con nosotros la tarea educativa.
Les comparto estos números de las Constituciones Maristas (82, 86, 87 y 88) que iluminan, animan, esclarecen el sentido de la misión del Hermano Marista en la escuela. Son variadas las propuestas que nos hacen los números citados arriba, para seguir trabajando entusiasmados y esperanzados en la pastoral escolar que nos ha sido encomendada. Sigamos sembrando con generosidad, el tiempo nos dirá si nuestra siembra ha sido fructuosa o estéril.
Hno. Félix Ortega González
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