
Lo que deseamos impulsar desde la Dirección de Pastoral
La Misión Marista en el hoy de Argentina y Uruguay.
Como Dirección de Pastoral deseamos sumarnos a responder a los desafíos que la realidad de nuestros pueblos presenta a la misión marista, particularmente la exclusión, la sed de fraternidad y el clamor por la esperanza de los jóvenes.
Nos sentimos impulsados a una profunda reflexión acerca de la identidad marista en la cultura actual, como lo expresa la primera prioridad del Capítulo Provincial. La misión y la identidad son dos dimensiones de una misma realidad. La reflexión acerca de la identidad nos invita a ahondar en un “modo de ser” en la iglesia, un estilo de misión y un “coloreo” particular a la tarea.Un “sueño común” desde el cual empujar la historia de este tiempo.
Desde las distintas obras apostólicas y desde la presencia misma de la misión marista nos parece importante traducir para el hoy de nuestros pueblos el sueño de Champagnat. En la Dirección de Pastoral queremos sumarnos a la tarea de cultivar algunos rasgos del carisma que se plasmen en un modo de llevar adelante la misión.
- Corazones sin fronteras: que es hoy un fuerte llamado a la interculturalidad, al respeto por la cultura y raíces de cada pueblo y grupo, a asumir el pluralismo de la sociedad como posibilidad de un diálogo fecundo donde el Evangelio puede manifestarse con riquezas y expresiones inéditas.... El desafío de gestar un mundo intercultural y fraterno nos lleva a pensar modos eficaces y creativos de abrirnos a las culturas en los programas educativos y pastorales.
- Ardor apostólico- “no puedo ver a un niño sin decirle cuánto lo ama Jesús”: entendemos que el sueño evangelizador de Marcelino en nuestro tiempo nos desafía a impulsar escuelas y obras educativas con espacios significativos para hacer experiencia del Amor de Dios encarnado en Jesús. Esto nos mueve a cuidar los procesos de discipulado de los grupos y comunidades, los espacios de anuncio de la Buena Noticia (con una narración de la experiencia creyente capaz de recoger seriamente los dramas de nuestro tiempo) y una significativa y profunda manera de celebrar la fe.
- “Seremos la familia de todos ellos”. La presencia y el cultivo de un clima de familia y cercanía son la base de toda pedagogía pastoral con inspiración marista. Creemos que los diversos espacios educativos, también y especialmente los que explícitamente hacen anuncio del Evangelio, requieren de la presencia de hermanos y laicos que aman a los y las jóvenes, y están cercanos a ellos y sus vidas.
- “Buenos cristianos y honrados ciudadanos”. La perspectiva de una FORMACIÓN HOLÍSTICA nos lleva a considerar a cada persona en sus dimensiones eco- bio- psico- socio- ético- espiritual. Los procesos de educación de la fe, especialmente, deben tener presente la mirada holística del ser humano, para favorecer un crecimiento integral y armónico.
En los ámbitos específicos de la escuela y las obras educativas no formales: transversalidad y especificidad.
Tanto en las escuelas como en otras obras educativas la Dirección de Pastoral asume la tarea de “animar la evangelización” en dos dimensiones: lo transversal y lo específico:
Lo transversal: desde la pastoral queremos sumarnos a cultivar la inspiración cristiana y marista de nuestros centros. Esto se traduce en trabajar por impulsar y afianzar los criterios y la mirada evangélica de toda la educación y sus estructuras administrativas, pedagógicas, deportivas, etc..... En esta dimensión de nuestra tarea sumamos perspectivas y puntos de vista a la D.P.G., a nivel Provincial, y a los Equipos y Consejos Directivos, a nivel local.
Lo específico: nuestra tarea es impulsar las comunidades y equipos locales de animación pastoral; favorecer la capacitación y la implementación de propuestas de educación de la fe acordes con las orientaciones de la congregación y la iglesia latinoamericana; y elaborar y animar programas formativos para niños, adolescentes, jóvenes y animadores comunitarios.
Los espacios de “discipulado” en la pastoral con preadolescentes, adolescentes y jóvenes, como espacios de cultivo de la experiencia de fe, ocupan parte importante de nuestros tiempos y esfuerzos. Apostamos a una Pastoral Juvenil en Clave Vocacional que acompañe a todos los jóvenes de los grupos y comunidades en el descubrimiento y opción por el sueño de Dios en sus vidas. Creemos que este es el mejor modo de responder a la Segunda Prioridad del Capítulo Provincial desde lo específico de la Animación Pastoral.
Del mismo modo intentamos ayudar a discernir e impulsar las experiencias de evangelización explícita que, mediante convivencias, retiros y jornadas, existen en los diversos centros de nuestra Provincia.
En la escuela católica argentina, el espacio de “compartir la narración de la experiencia cristiana” (catequesis o formación religiosa) necesita ser revisado, renovado y cualificado desde una mirada profunda de la cultura actual, una seria revisión y selección de las teorías de aprendizaje y un lenguaje y contenido actualizado que permita que las verdades de la fe puedan estallar como Buena Noticia en el corazón de los jóvenes de nuestro tiempo.
Pretendemos también acompañar a las comunidades locales en el cultivo de la espiritualidad apostólica marista, que se expresa y nutre, entre otras cosas, en un modo de celebrar sencillo y profundo, encarnado y capaz de recoger la experiencia humana desde una perspectiva creyente.Algunas particularidades del estilo de animación de la D.P.P.
Creemos que necesitamos un proceso conjunto y sólido de Planificación Pastoral de la Provincia. Estamos caminando en la concreción de dicho plan, con una amplia participación de los agentes locales en los colegios. Dios mediante, para el próximo Capítulo Provincial contaremos con las conclusiones y proyectos que de este proceso surjan.
Por otra parte, entendemos que la formación y capacitación de los agentes de pastoral es fundamental en este tiempo, en el cual muchos de ellos se sienten desconcertados frente a los cambios culturales, y muchas veces el temor y la confusión se traducen en rigidez y desesperanza. Las opciones formativas que vamos asumiendo se encuadran en los lineamientos congregacionales y eclesiales, particularmente en los Documentos Misión Educativa Marista y Civilización del Amor, Tarea y Esperanza, de la sección de juventud del CELAM.
Deseamos contar con la presencia de hermanos de todas las edades en los grupos juveniles y en las experiencias de anuncio evangelizador.Deseamos que los espacios de encuentro y los equipos de animación locales y provincial sean, además de grupos de trabajo, escuelas de espiritualidad, fraternidad y misión y vida compartidas. Nos importa particularmente que aquello que emprendemos y animamos esté impregnado de sencillez, transparencia, espíritu de familia, amor a los jóvenes, preferencia por los más necesitados y el sello de la confianza cordial en María.
Hno. Raúl Goitea – Hno. Juan I. Fuentes – Cristina Yapura