Encuentro en la Barca

 

Llenos de sueños, expectativas, alegrías y dudas partimos al Encuentro en la Barca. Un momento esperado por todos las y los adolescentes que participan de Navegar, junto con jóvenes convencidos de jugarnos “Toda la Vida por los Sueños”. Desde lo personal reencontrarme con lugares, experiencias y personas que compartimos el mismo horizonte, me ayudó a darme ánimo para vivir intensamente este momento de encuentro gratuito con nuestros adolescentes. La Bolsa fue el lugar que nos acogió para vivir, entre la naturaleza y los aires serranos, este encuentro.

Durante ocho días compartidos cada uno de los pibes y pibas buscaban encontrarse con ellos mismos, los demás y Dios; y sin duda desde la experiencia del ser animador también lo viví en cada momento de la Barca. Pude compartir, en algunas mañanas, con todo el equipo animador la experiencia de encuentro con Jesús, que nos daba las pautas para acompañar/acompañarnos.

Los momentos compartidos fueron muchos: almuerzos, encuentros en el salón, juegos, momentos de servicio, celebraciones, música; pero sobre todo me llevo la alegría que produce el encuentro con el otro, el valor y la necesidad de estar comunicados de corazón a corazón y la valiosa experiencia de sentir que Jesús está en nuestra vida, en todo momento, y que otros también descubren esa buena noticia que estalla en el corazón de cada uno.

En estos días estoy leyendo un libro muy interesante (se los recomiendo “Coloquios nocturnos en Jerusalén”) que me regaló una frase que sin dudas sintetiza mucho de lo vivido en la Barca, y me renueva desde mi ser animador/educador marista: “Cuando más aprendes a creer es cuando compartes la fe a otras personas”. Sin dudas la convicción de que Jesús está presente en nuestras vidas nos da la posibilidad de compartir esta buena noticia.

Diego Berone

 

OTROS TESTIMONIOS

 

Convicciones Pastoral Mar Adentro

Curso de Capacitación de Pastoral Juvenil Marista

Experiencia de Misión Barrio Ameghino 2008