Archivo - Marzo 2007

Esta vez iniciamos el mes con una reflexión presentada por Mónica Linares, miembro del Equipo de Referentes Regionales.

LA MIRADA DE CHAMPAGNAT

Caso J. B. Berne

 En el Boletín del Instituto n° 208 he estudiado el caso de uno que se llama J. B. Berne. El P. Champagnat encontró a la madre de éste sola y enferma. Largo tiempo se ocupó de ella, todo el tiempo de su enfermedad. Estaba en la miseria, sin leña para soportar el crudo invierno de 1820. La confesó, la exhortó a ponerse en las manos de Dios y a ofrecer sus sufri­mientos y privaciones al Señor. Pero como con sólo palabras no se remedia­ba nada, le hizo llevar comida, ropa y leña, y encontró quien la acompañara día y noche. Su casa no estaba lejos de Maisonnette; me imagino que la madre del Hno. Francisco no estuvo ajena al caso.

Cuando esta mujer muere, deja un hijo de 9 años, habido fuera del matrimonio. El muchacho se apellidaba Berne, el apellido de la madre, quien posteriormente se había casado con un tal Jamet; el chico no había sido reconocido. El matrimonio tuvo luego una niña y, probablemente, el chico se sintió un extraño. De todos modos, muerta la madre, el P. Champagnat hace que se acepte al muchacho en la escuela-albergue de los Hermanos; pero no se sujeta a la disciplina y se escapa varias veces. Finalmente, los Hermanos le piden al P. Champagnat que lo despidiera, librándolo a su propia suerte. Como el P. Champagnat, con palabras de aliento, tratara de que los Hermanos aceptaran de nuevo al muchacho, éstos le respondieron:

            - No tiene ningún principio religioso, tiene hábitos viciosos, su corazón y su carácter están corrompidos, es un vago que sólo quiere seguir sus inclinaciones perversas.

- De acuerdo, pero no es una razón suficiente para expulsarlo; necesitan oración y paciencia…

- Pero… , es inútil: a la bondad responde con blasfemias; prefiere pedir limosna antes que someterse a la disciplina. Hemos hecho todo lo posible para inspirarle buenos sentimientos y apegarlo al bien; ya no queda nada por hacer.

 Entonces el P. Champagnat dijo unas palabras muy serias:

- «Si Uds. lo expulsan, Dios le confiará a algún otro el encargo y le dará las gracias para educarlo».

 Es probable que el P. Champagnat conociera a alguna persona a quien pedir este acto de caridad, pues, ante la insistencia de no acogerlo por parte de los hermanos, no lo dejaría solo.

Los Hermanos aceptaron al fin hacer un último intento. El muchacho alcanzó una edad menos rebelde (11-12 años), los hermanos cultivaron la paciencia y la comprensión, encontraron la forma de educarlo según su carácter y su vida difícil, él aceptó los cuidados, se volvió más dócil y mejor dispuesto, y pidió hacer la primera comunión. Después pidió hacerse Hermano y fue aceptado como novicio. Recibió el nombre de Hno. Nilamón (tenía 14 años, era el año 1825) y el célebre hábito azul. Los votos los hará 3 años después, en 1828, y morirá como un santo en 1830.

 El Hno. Juan Bautista consagra 3 páginas para contarnos esta historia, aunque no nos haya dado el nombre del interesado.

El P. Champagnat vió en este caso un signo del Señor, y se dejó interpelar por este signo e interpeló a los hermanitos. Cada signo inspiró la misión.

 (Texto extraído de una ponencia del  Hno. Carlos Huidobro para el Encuentro de Referentes de Solidaridad en La Bolsa- año 2003-)

 Algunas preguntas para rezar este texto:

 *Cómo alimenta mi espiritualidad y vocación este relato de la vida de Marcelino, los primeros Hermanos y el joven Berne?

 *Qué actitudes de Marcelino me invitan a seguir creciendo en mi compromiso con la fraternidad?

 *Qué actitudes de los Hermanitos me invitan a seguir revisando y creciendo en mi compromiso con los otros?

 *Qué sentimientos y comprensiones me despierta la vida del joven Berne y sus actitudes?

 *Qué gestos o palabras se desprenden de este texto que ayudan a seguir apuntalando la definición de Solidaridad para la familia marista?

Marzo. primera semana:

En todos nuestros colegios  se iniciaron las actividades escolares con mucha fuerza y entusiasmo. También algunas obra reanudaron sus actividades, mientras otras las continuaron.

 

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